ENSEÑANZA DEL
LENGUAJE ESCRITO

En el complejo e interesante proceso de aprendizaje del lenguaje escrito se conocen diversos métodos de alfabetización (Cristina Díez, 2004). El método sintético que parte de la grafía o de la silaba hasta llegar a la palabra o frase (métodos silábicos y fonéticos); el método analítico, que parte de la palabra o de la frase hasta llegar a la letra; o los métodos mixtos, que pretender conjugar ambos puntos de partida, pretendiendo participar de las ventajas del uno y otro. Cada uno de estos métodos, se basa en diferentes planteamientos y supuestos psicológicos e incluso en distintas concepciones sobre el proceso de aprendizaje lectoescritor (Ferreiro y Teberosky, 1979).
Por otra parte existen otros enfoques que se centran en los
procesos de aprendizaje y que no pueden considerarse métodos. Dentro de ellos
es de destacar el enfoque constructivista y significativo, basado
principalmente en los aportes de Fereiro y Teberosky. Esta propuesta pretende
contribuir a que los niños aprendan a leer y escribir partiendo de las ideas
que elaboran acerca del sistema de escritura, y organizar las actividades de
enseñanza considerando su función real, que es la de comunicar un mensaje.
Al respecto Díez, Cristina (2004) afirma que el estudio que realizaron Ferreiro y Teberosky
(1979) sobre el lenguaje escrito
se ha convertido en referencia
importante para analizar la evolución de las teorías infantiles a cerca del
sistema de escritura. Estas autoras
muestran que los niños poseen conocimientos previos sobre el lenguaje
escrito, igual los niños formulan
ideas e hipótesis y convicciones
personales en diversos aspectos del lenguaje escrito los cuales desempeñan un
papel fundamental en la alfabetización y por último los niños no aprenden a
leer y a escribir de modo espontáneo, si no intencional.
Emilia Ferreiro y Ana Teberosky (Jurado, 1996) en sus investigaciones sobre
el proceso de apropiación de la lengua escrita encuentran que los niños pasan
por una serie de niveles en el proceso de aprendizaje y al ingresar a la
escuela poseen algunas concepciones
sobre la escritura, ya que desde
edades muy tempranas los niños se han
apropiado de la información escrita transmitida de diversas fuentes. Es así como en el proceso de aprendizaje de la
lectoescritura interviene el contexto sociocultural y la función social que tiene la lengua
escrita para comunicar significados. A
continuación una breve mirada a éste
camino que los niños van descubriendo para construir las claves del sistema alfabético de
escritura y la lógica que las articula.
El I Nivel presilábico se caracteriza por la escritura con grafismos no convencionales, escritura con y sin control de calidad y escritura con control de variedad. El II Nivel silábico comprende escrituras silábicas iniciales con y sin valor sonoro convencional y escrituras silábicas estrictas con y sin valor sonoro convencional. En el III Nivel silábico-alfabético el niño empieza a representar sílabas con algunas grafías sin y con valor sonoro convencional y finalmente en el IV Nivel alfabético los niños arriban a la clave alfabética de la escritura y la empiezan a aplicar con algunas inconsistencias al comienzo (Jurado, 1996).
El I Nivel presilábico se caracteriza por la escritura con grafismos no convencionales, escritura con y sin control de calidad y escritura con control de variedad. El II Nivel silábico comprende escrituras silábicas iniciales con y sin valor sonoro convencional y escrituras silábicas estrictas con y sin valor sonoro convencional. En el III Nivel silábico-alfabético el niño empieza a representar sílabas con algunas grafías sin y con valor sonoro convencional y finalmente en el IV Nivel alfabético los niños arriban a la clave alfabética de la escritura y la empiezan a aplicar con algunas inconsistencias al comienzo (Jurado, 1996).
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